Longueirón
Tiene una concha alargada, brillante y recta. Se diferencia del longueirón en que sus extremos están más curvados e inclinados y son más cortos que los de aquel, y también porque su concha es más brillante que la del longueirón.
Tiene una concha alargada, brillante y recta. Se diferencia del longueirón en que sus extremos están más curvados e inclinados y son más cortos que los de aquel, y también porque su concha es más brillante que la del longueirón.
Tienen una superficie brillante que parece barnizada. Las valvas son alargadas, con una concha arqueada muy característica (en forma de navaja) que las diferencia del longueirón, con el que, no obstante, comparten una coloración similar.
Tiene una concha de forma oval-triangular; es de color blanco y textura muy suave. Las estrías que presenta la cornicha cambian de tono oscuro a claro conforme van del exterior al interior de la concha.
Concha fina y fuerte, y su apariencia exterior puede variar entre un color cremoso hasta un marrón oscuro en la que a pesar de ser prácticamente lisa, podemos diferenciar las líneas concéntricas ya que tienen un tono rosado En la mayoría de las ocasiones puede alcanzar cerca de 110 mm de diámetro y pasar de 200 gramos de peso atlánticas.
El carnero tiene las conchas gruesas, de forma casi circular, muy marcadas y formando surcos pronunciados. El color es, por lo general, pardo. Habita en fondos de arena algo lodosos.
El berberecho es un molusco (palabra que en su origen significa "tierna") que tiene las valvas o conchas de forma casi circular. Posee entre 22 y 28 costillas bien marcadas y vive en fondos lodosos y de arena fina próximos a espaldas. Por causa de su forma de corazón fue por lo que, al principio, si le dio nombre de "corazón comestible" (cardium edule).
La concha de la almeja fina posee unas líneas en forma de rayos y otras concéntricas que forman sus característicos cuadraditos. Esta es la primera diferencia con la babosa. Su color será distinta dependiendo del sustrato (arena) donde se cría, variando entre blanca y acastañada. Sus sifones son largos y están separados uno de otro, en toda su longitud, y esta es otra buena característica para distinguirla de las demás almejas.
El color de este molusco es normalmente gris pálido o crema, con bandas tenues de una tonalidad más intensa y unas líneas que se dibujan en la concha en paralelo a su borde. Los sifones de la almeja babosa están unidos en toda su longitud, siendo precisamente esta característica la que nos permite diferenciarla de las otras clases de almejas.
Su nombre proviene de su tonalidad rojiza, que le da un aspecto diferente al de las otras almejas. Posee una concha cubierta por líneas algo más brillantes, que van paralelas al borde exterior de un tono más pálido que su propio color. Parece estar pulida.